En Santiago College promovemos el desarrollo permanente de nuestros profesores y el uso estratégico de la información y el conocimiento, con el fin de entregar a nuestros niños experiencias de aprendizaje desafiantes, pertinentes e inclusivas. En nuestro colegio, la calidad de la enseñanza se sustenta en una cultura de mejora continua, colaboración profesional e innovación pedagógica.
Nuestros profesores tienen un alto nivel académico y de innovación, siendo estas cualidades un sello distintivo de nuestra enseñanza y aprendizaje. La experiencia en la sala de clases se construye a partir de nuestra enseñanza centrada en el alumno, donde profesores apasionados y altamente capacitados fomentan un aprendizaje dinámico y participativo, integrando metodologías innovadoras, el uso significativo de la tecnología y una atención personalizada que fortalece tanto el desarrollo académico como personal de nuestros estudiantes.
Los profesores y el personal de apoyo participan en una gran variedad de talleres de aprendizaje para mejorar continuamente los servicios educativos que ofrecemos a todos nuestros estudiantes, así como nuestra capacidad para apoyar la diversidad de nuestros alumnos.
La participación de varios miembros de nuestro cuerpo docente como miembros activos de la Red de Educadores del Bachillerato Internacional (IBEN) no sólo les mantiene conectados con las mejores prácticas a nivel mundial, sino que también aporta valiosos conocimientos, estrategias e innovaciones a nuestro colegio. Esto refuerza nuestra capacidad colectiva para ofrecer un aprendizaje de alta calidad a todos los alumnos.
La mejora continua requiere contar con información académica y socioemocional pertinente, así como analizarla y utilizarla de manera efectiva. A través del desarrollo de paneles analíticos, el Departamento de Coordinación Académica de Santiago College entrega al profesorado acceso oportuno y seguro a datos clave que permiten acompañar y potenciar el desarrollo integral de nuestros alumnos.
Los profesores utilizan estrategias de inclusión y diferenciación para eliminar las barreras al aprendizaje:
Los profesores planifican unidades inclusivas adecuadas a la edad de los alumnos en colaboración con su equipo, teniendo en cuenta todos los elementos definidos por la coordinación académica.
Los profesores crean un entorno de aprendizaje seguro, inclusivo y estructurado que proporciona a los alumnos los recursos y las habilidades que les permiten aprender.
• Comunicarse de forma eficaz y utilizar las plataformas adecuadas.
• Mantener relaciones profesionales con las partes interesadas clave.
• Asumir la responsabilidad de las tareas, prácticas y resultados pertinentes.
• Reflexionar sobre la propia práctica y continuar con el desarrollo profesional.