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En el aniversario número 135 del Santiago College, el empresario y ex alumno SC nos cuenta algunas anécdotas de su etapa escolar, época que recuerda con gran cariño y agradecimiento, y habla del gran aporte que fueron para él los valores entregados por el colegio.

Jorge Machicao estaba en uno de los mejores momentos de su vida. Su cruzada para traer las estufas Toyotomi a Chile había sido un gran acierto, vendiéndose éstas como pan caliente en el mercado local y transformándolo en un empresario exitoso a sus cortos 47 años. Era una persona muy sana, no tenía vicios y jugaba fútbol tres veces por semana…  estaba lleno de proyectos por delante. 

Una noche de mayo del año 2008 sus temores fueron confirmados. Navegando en internet pudo corroborar que todos los problemas físicos que lo venían aquejando desde hace algunos años –no podía levantar bien el pie derecho, le faltaban fuerzas para subir las escaleras, se caía en la cancha jugando fútbol- eran nada menos que los síntomas de esclerosis lateral amiotrófica, ELA. Una rara enfermedad degenerativa de tipo neuromuscular, que se origina cuando unas células del sistema nervioso disminuyen gradualmente su funcionamiento y mueren, provocando una parálisis muscular progresiva.

El impacto de la noticia fue profundo, todos sus proyectos se derrumbaron al dimensionar el cambio radical que se venía, fue un momento clave que marcó un antes y un después en su vida.

No obstante, el ex alumno del Santiago College no se dejó abatir por la enfermedad. Sus enormes ganas de vivir, su tenacidad y su autodisciplina lo ayudaron a salir adelante y a no echarse a morir. Decidió que, mientras su cuerpo se lo permitiera, seguiría viviendo lo más parecido a como lo hacía siempre, acompañando a sus hijos y su señora en todo y disfrutando a concho cada momento.

Hoy, a sus 50 años, Jorge solo puede comunicarse a través de un computador que le lee la vista, sin embargo, sigue asistiendo a reuniones y visita el Santiago College cada vez que puede. Es un amante de su colegio y de su school spirit, el cual -según cuenta- le entregó las herramientas que lo han ayudado a superarse y a “vivir con pasión la vida”.    

- ¿Cuáles fueron los valores entregados por el colegio que más te han servido en lo profesional y personal?

- Yo creo que son muchos los valores que el SC da, te puedo mencionar algunos:

Autodisciplina, me refiero a cuando teníamos horas de study hall, no sé si existen ahora o como se llaman, pero ahí uno tenía que usar su tiempo eficientemente sin un profesor que te estuviera controlando, y resultó que yo en mi vida laboral hace 24 años que no tengo un jefe... Más allá de la comandancia en jefe en la casa.

Ser tolerante con la diversidad racial, religiosa, social, etc. Esto me tocó vivirlo en la universidad, cuando algunos amigos que venían de colegios muy católicos juraban que la moral era una sola y justo era la que le habían inculcado a ellos; o judíos de colegios fanáticos que no se integraban, se vestían con chaquetas militares; o árabes que no iban a ver ciertas películas porque eran propaganda judía. Tengo compañeros del colegio que son judíos, católicos y árabes y nunca hemos puesto las diferencias por delante de nuestro espíritu SC, creo que ayudaron mucho las ceremonias en las que había representantes de varias religiones. Teníamos compañeros que tenían una realidad económica distinta, había extranjeros, etc. Todo lo anterior te da una apertura de mente, algo muy útil para el mundo actual y, en particular, para mi trabajo que tenía hace tiempo atrás, en que viajaba cinco meses al año por todo el mundo.

Finalmente, quizás lo más importante: vivir con pasión la vida.

- ¿Cuáles son los mejores recuerdos que tienes de tu etapa escolar?

- Los partidos de fútbol interminables, con tirón de patillas de la miss Tránsito Gatica por llegar tarde; el viaje de estudios. A pesar de ser considerado un colegio de señoritas en esa época le ganábamos a los colegios "machos " en fútbol.

- ¿Qué herramientas entregadas por el colegio son las que más te han aportado para enfrentar tu enfermedad y para poder vivirla de la mejor manera posible?

- Yo creo que la amplitud de mente, vivir la vida con pasión, la tenacidad y principalmente ser colocolino.

- ¿Cómo definirías a los alumnos que egresan del Santiago College? ¿Cuál crees que es su sello, o las principales características que los hacen diferenciarse?

- Ya parezco disco rayado, yo creo que la apertura de mente es un valor en sí mismo y creo que lo identifico en la mayoría de mis compañeros; y la autodisciplina, el SC hace esfuerzos por entregarnos una carga académica profunda y potente.

- ¿Qué es lo que más valoras y agradeces del SC?

- Una línea editorial recta como línea de tren e invisible si se puede decir así, mi mamá salió del colegio hace 67 años, yo hace 34 y mis hijos van a salir el 2019 y 2022 y creo poder identificar el mismo patrón general, el mismo cariño por el colegio, la misma apertura de mente y autodisciplina.

- Hoy nos cambiamos de casa, pero no de colegio, ¿cuáles crees que son esas raíces que en la nueva casa no se deben perder?

- Ya llevamos tres años y medio acá y aparte de la linda construcción de Los Leones, el fish pond, para mí el school spirit está intacto, la excelencia académica está, no sé si se necesita mucho más.